Bertrand Rusell

CAMOVA

Muy difícil ignorar la rfelevancia y el acance que nos legara en vida Bertrand Rusell, que como se sabe de él,  contribuyó al desarrollo del positivismo lógico, fuerte corriente filosófica durante las décadas de 1930 y 1940. El más importante pensador autriaco de aquellos tiempos, Ludwig Wittgenstein, que fue alumno de Russell en Cambridge, recibió su influencia en sus primeros estudios filosóficos por su original concepto del atomismo lógico. En su búsqueda de la naturaleza y límites del conocimiento, Russell desempeñó un gran papel en el resurgir del empirismo dentro del campo más amplio de la epistemología. En Sobre el conocimiento del mundo exterior (1926) e Investigación sobre el significado y la verdad (1962), intentó explicar todo el conocimiento objetivo como construido a partir de las experiencias inmediatas. Escribió, entre otros libros, El ABC de la relatividad (1925), Educación y orden social (1932), El impacto de la ciencia sobre la sociedad (1952), Mi desarrollo filosófico (1959), Crímenes de guerra en Vietnam (1967) y La autobiografía de Bertrand Russell (3 volúmenes, 1967-1969.

 Tal como lo cita, José Sánchez-Cerezo de la Fuente, Vivió 97 años (nació en 1872 y murió en 1970), se casó en cuatro ocasiones, escribió más de 70 libros, estuvo dos veces encarcelado, recibió el premio Nobel, viajó a Alemania, Rusia, China, EE.UU... luchó por el voto de la mujer, el pacifismo y por la fundación de una organización mundial que, aglutinando a todas las naciones, lograse poner fin a todas las guerras. Sus obras en el ámbito de la lógica y los fundamentos de la matemática supusieron su mayor aportación al campo de la filosofía. Fuera de ésta es conocido por sus, entonces "escandalosos", escritos en torno a la religión, la guerra, el matrimonio, el trabajo o el sexo. Figura controvertida y polémica, amada por unos y vilipendiada por otros, tanto la obra como la vida de Bertrand Russell se caracterizó por un talante crítico, una pasión profunda e intensa y una independencia de pensamiento cuya frescura y vitalidad sigue latiendo en sus escritos.

Fernando Savater  comenta.: Como todos los pensadores críticos, Russell es mucho más interesante y valioso cuando niega que cuando afirma. Sobre todo, su individualismo valeroso, su heroísmo irónico, su rebelión antijerárquica, su defensa de la vida y de la plena expansión sexual, su postulación de una educación creadora y no represiva, su exigencia de una organización política basada en la federación de pequeños comités populares, opuesta a los nacionalismos opresores, todas sus posturas más personales le convierten en el más válido precursor de la liberación preconizada por la "new left" de Europa y América. Sus derrotas nos enseñan tanto como sus parciales triunfos ".

 En lo personal cuando iniciaba mis estudios de ingeniería, tuve la oportunidad de adentrarme en los libros filosóficos de rusell, llamandome mucho la atención su contenido y todo lo que ello invitaba a ser considerado en pro de adentrarnos un poco en el complejo universo de las matemáticas. Nos legó mucho en filosofía analítica, teoría del conocimiento, lógica. ética, filosofía del lenguaje,positivismo lógico, además. 

 En su autobiografía se lee:

 Tres pasiones, simples, pero abrumadoramente intensas, han gobernado mi vida: el ansia de amor, la búsqueda del conocimiento y una insoportable piedad por el sufrimiento de la humanidad. Estas tres pasiones, como grandes vendavales, me han llevado de acá para allá, por una ruta cambiante, sobre un profundo océano de angustia, hasta el borde mismo de la desesperación.

He buscado el amor, primero, porque conduce al éxtasis, un éxtasis tan grande, que a menudo hubiera sacrificado el resto de mi existencia por unas horas de este gozo. Lo he buscado, en segundo lugar, porque alivia la soledad, esa terrible soledad en que una conciencia trémula se asoma al borde del mundo para otear el frío e insondable abismo sin vida. Lo he buscado, finalmente, porque en la unión del amor he visto, en una miniatura mística, la visión anticipada del cielo que han imaginado santos y poetas. Esto era lo que buscaba, y, aunque pudiera parecer demasiado bueno para esta vida humana, esto es lo que -al fin- he hallado.

Con igual pasión he buscado el conocimiento. He deseado entender el corazón de los hombres. He deseado saber por qué brillan las estrellas. Y he tratado de aprehender el poder pitagórico en virtud del cual el número domina al flujo. Algo de esto he logrado, aunque no mucho.

El amor y el conocimiento, en la medida en que ambos eran posibles, me transportaban hacia el cielo. Pero siempre la piedad me hacía volver a la tierra. Resuena en mi corazón el eco de gritos de dolor. Niños hambrientos, víctimas torturadas por opresores, ancianos desvalidos, carga odiosa para sus hijos, y todo un mundo de soledad, pobreza y dolor convierten en una burla lo que debería ser la existencia humana. Deseo ardientemente aliviar el mal, pero no puedo, y yo también sufro.

Ésta ha sido mi vida. La he hallado digna de vivirse, y con gusto volvería a vivirla si se me ofreciese la oportunidad . Bertrand Russell, Autobiografía , 1967.

 ¿ Quién era realmente  Bertrand Rusell? ,afortunadamente hay mucho material escrito sobre él, Wikipedia, nos recuerda, que

Bertrand Russell fue hijo de John Russell, Vizconde de Amberley y de Katherine Louisa Stanley (1844 - 1874), esta fue la hija de Edward Stanley, 2º Baron Stanley de Alderle, y fue hermana de Rosalind Howard, condesa de Carlisle.

Escribió sobre una amplia gama de temas, desde los fundamentos de las matemáticas y la teoría de la relatividad al matrimonio, los derechos de las mujeres y el pacifismo. La vida de Russell fue apasionada, intensa y larga. Se fraguó un nombre tanto en los círculos de especialistas como entre las multitudes que o lo seguían con fervor o lo odiaban con intensidad.

En matemáticas su gran contribución es la indudablemente importante Principia Mathematica con Alfred North Whitehead, libro en tres volúmenes en donde a partir de ciertas nociones básicas de la lógica y la teoría de conjuntos se pretendía deducir la totalidad de las matemáticas. Kurt Gödel echó abajo la pretendida demostración, mostrando así el poder de los lenguajes formales, la posibilidad de modelar las matemáticas y la fertilidad de la lógica. Un libro profundamente influyente e importante que contribuyó al desarrollo de la lógica, la teoría de conjuntos, la inteligencia artificial y la computación así como la formación de pensadores de la talla de David Hilbert, Ludwig Wittgenstein, Alan Turing, Willard Van Orman Quine y Kurt Gödel. En filosofía contribuyó prácticamente en todas las áreas, desde la misma metodología abogando siempre por el análisis y alertando a los filósofos de las trampas del lenguaje, sentando así el método y las motivaciones de la filosofía analítica. Sus contribuciones de contenido incluyen su innegable artículo maestro Sobre el Denotar y una serie de libros y artículos en problemas desde la filosofía de las matemáticas, la metafísica, la epistemología, la inferencia científica y la ética a una serie de enfoques interesantes y fértiles al problema mente-cuerpo, enfoques discutidos hoy en día por variedad de filósofos importantes como David Chalme, Michael Lockwood, Thomas Nagel, Grover Maxwell, Mario Bunge, et

Russell es reconocido como uno de los fundadores de la Filosofía analítica, de hecho, inició diversas vías de investigación. A principios del siglo XX, junto con G. E. Moore, Russell fue responsable en gran medida de la "rebelión británica contra el idealismo", una filosofía influenciada en gran medida por Georg Hegel y su discípulo británico, F. H. Bradley. Esta rebelión tuvo repercusión 30 años después en Viena por la "rebelión en contra de la metafísica" de los positivistas lógicos. Russell estaba especialmente disgustado por la doctrina idealista de las relaciones internas, las cuales mantienen que para conocer sobre una cosa en concreto, debemos conocer todas sus relaciones. Russell mostró que tal postura haría del espacio, del tiempo, de la ciencia, y del concepto de número algo sin sentido. Russell junto con Whitehead continuó trabajando en ese campo de la lógica.

Russell y Moore se esforzaron para eliminar las suposiciones de la filosofía que encontraron absurdas e incoherentes, para llegar a ver claridad y precisión en la argumentación por el uso exacto del lenguaje y por la división de las proposiciones filosóficas en componentes más simples. Russell, en particular, vio la lógica y la ciencia como la principal herramienta del filósofo. Por tanto, a diferencia de la mayoría de los filósofos que le precedieron a él y a sus contemporáneos, Russell no creía que hubiese un método específico para la filosofía. Él creía que la principal tarea del filósofo era clarificar las proposiciones más genéricas sobre el mundo y eliminar la confusión. En particular, quería acabar con los excesos de la metafísica. Russell adoptó los métodos de Guillermo de Ockham sobre el principio de evitar la multiplicidad de entidades para un mismo uso, la navaja de Ockham, como parte central del método de análisis

 Russell murió en 1970 en Penrhyndeudraeth, a la edad de 98 años.