Katerina Brindisina
“Cuando observéis vuestro propio pensar, veréis que es un proceso aislado y fragmentario. Pensáis según vuestras reacciones, las reacciones de vuestra memoria, de vuestra experiencia, de vuestro conocimiento, de vuestra creencia. Ante todo eso reaccionáis
Krishnamurti
Se sabe, que durante su infancia casi murió de malaria, enfermedad que con sus ataques y convulsiones lo mantuvo lejos de la escuela y más cerca de su madre, quien representó un papel muy importante en su vida. Era una mujer devota, caritativa y con características de psíquica. Se sentía muy apegado a ella y comprendido en su naturaleza tan singular, por lo que a su muerte, ocurrida cuando tenía 10 años, quedó muy confundido y desolado.
Krishnamurti tuvo contactos con la Jerarquía Espiritual que inspiró a la fundadora de la Sociedad Teosófica, madame Blavatsky. Fue llevado por Leadbeater ante los Maestros para recibir su primera iniciación. El Señor Maitreya lo recibió en la Hermandad Blanca.
En esta época se publicó su primer libro «A los pies del Maestro», con el seudónimo de Alcyone, bajo la guía del Maestro K.H. Al ser consultado posteriormente sobre quién escribió el libro, Krishnamurti respondió: «ese hombre ha desaparecido», y se negó a dar más información.
Alcione.cl nos recuerda, que empezó a luchar intensamente por liberarse de todos sus vínculos y tentaciones, aún la de convertirse en sanyasin. Rechazó toda autoridad, y aseguró que los Maestros y gurúes no eran necesarios. Todo esto despertó antagonismos entre los miembros de la Estrella. Habló también de su unión con el Bienamado, que habitaba en él. Buscaba despertar en sus corazones y en sus mentes el deseo de encontrar la verdad.
En una asamblea de más de 3.000 personas, en 1929, en el Campamento de Ommen, y ante la presencia de la señora Besant, respondió a la pregunta vital acerca de su creencia en los maestros, hablando claramente sobre la necesidad de abandonar toda autoridad y especialmente la del Instructor del Mundo. Dijo que cada cual debía vivir su propia luz interior y que disolvía la Orden de la Estrella, de la cual era presidente. Sostuvo que la verdad era una tierra sin caminos, que su enseñanza no era ni oculta ni mística y que consideraba ambas cosas como limitaciones que se oponían a la búsqueda de la verdad. Renunció a la Sociedad Teosófica, aunque siguió manteniendo una relación amistosa con ella.
Comenta Krishnamurti, que: Dios existe si vives una actitud positiva, audaz y generosa, o no existe, si vives con actitud amargada, timorata o egoísta, aunque reces libros enteros de jaculatorias y te bañes en agua bendita, porque en definitiva, Dios es una forma de ver la vida y de pasar por el mundo exactamente como pasó Jesús. Los seres humanos se han preguntado siempre si existe algo trascendental, mucho más real que la existencia cotidiana. Pero al no ser capaces de descubrirlo, han adorado a un símbolo.
Necesitas más energía para destrozarte a ti mismo que para construir un poquito e felicidad.
Desperdiciamos nuestra energía a causa del conflicto, riñas, miedo y vanidad. Cuando nuestra energía no se desperdicia en absoluto, tenemos toda la energía del mundo. En tanto nuestro cerebro no se deteriora a causa del conflicto, ambición, esfuerzo, lucha, sentimiento de soledad, el desaliento, etc. tenemos energía en abundancia.
El hábito mecánico produce desorden, porque cuando la energía funciona siempre dentro de un límite estrecho, lucha por abrirse paso y esto constituye la esencia del conflicto.
Viva sin autoridad, sin comparación y descubrirá qué cosa tan extraordinaria es. Ud. tiene una tremenda energía cuando no está compitiendo, comparando ni reprimiéndose; usted está realmente vivo, sano, completo, y es, por lo tanto, sagrado. Existe una cualidad de la mente que está despierta y observando siempre, observando aunque no haya nada que aprender.
Para observar el movimiento verdadero de nuestra existencia, no debe existir un observador, sino sólo la observación.
El proceso de combatir algo sólo alimenta y fortalece aquello contra lo que luchamos. La no acción consiste en observar sin actuar sobre lo observado. Entonces esa observación misma produce una transformación radical en aquello que observamos. Que no requiere esfuerzo alguno. Lo que sí resuelve un problema totalmente es poder observarlo sin el observador, que es la experiencia pasada, el recuerdo, el conocimiento; simplemente observarlo, con eso descubriremos qué es el dolor y si la mente humana puede liberarse alguna vez de él.
Las ideas no transforman radicalmente al ser humano: Podrán traer revoluciones superficiales…Se deben observar las cosas tal cual son, y en el hecho de comprender las cosas tal cual son, hay una transformación: Saber que soy codicioso y no buscar excusas ni condenarlos, sin idealizar su opuesto diciendo:”No debo de ser codicioso”; saber simplemente
Agrega Krishnamurti, ¿Se puede vivir en este mundo completamente sin ambición, sin compararse jamás con nadie?. Porque tan pronto se compara, hay conflicto, envidia, deseo de lograr cosas, de superar al otro…
El propio perfeccionamiento es la antítesis misma de la libertad y del aprender. Descubra cómo vivir sin comparar y verá que ocurre algo extraordinario.
Para la mayoría de nosotros, lo difícil es desligarse de los viejos hábitos de pensamiento: “Yo soy algo”, “este es el camino”, “pertenezco a X”, “creo en tal”…Tan pronto adopta usted esta postura, se ha separado de sí mismo y por lo tanto, es incapaz de mirar el proceso total. Y mientras exista fragmentación, tanto externa como interna, tiene que haber confusión.
Las ideas actúan como un refugio, un escape; las ideas que se han convertido en creencias impiden naturalmente el vivir completo, la acción completa, el recto pensar. Sólo se puede pensar rectamente, vivir de manera inteligente y libre, cuando existe un conocimiento propio cada vez más amplio y profundo.
Cultivamos la mente haciéndola cada vez más ingeniosa, cada vez más sutil, más astuta, menos sincera y más tortuosa e incapaz de afrontar los hechos.
Si el pensamiento se da cuenta de que es limitado y crea un vacío interno y de que no puede resolver el problema de la soledad, y entonces ¿existe la soledad?
Sólo cuando la mente no busca estímulos en ninguna forma, ya sean externos o internos, puede estar completamente quieta y libre; y la creación existe únicamente en esa libertad.
Sólo cuando la mente está libre del deseo de llegar a ser algo, de obtener un resultado y, en consecuencia, está libre de temor, puede hallarse en un estado de completa quietud y silencio. Sólo entonces es posible esa creatividad que es la realidad misma.
El amor sólo puede existir cuando está ausente el pensamiento del “Yo” y la libertad con respecto al “Yo” reside en el conocimiento propio y así llega la comprensión.
El amor no tiene nada que ver con la sensación, que no es un medio para realizarse. El amor existe por sí mismo, sin ningún resultado.
Para la mayor parte de la gente, el amor está vinculado con el sexo y el placer y todos los tormentos que los acompañan: celos, envidias, antagonismos. Uno ha de terminar con todo el conocimiento acumulado cada día, heridas psicológicas, compararse con otra persona, compadecerse a sí mismo… terminar con todo eso cada día, de modo que al día siguiente la mente de usted sea fresca y joven. Una mente así nunca puede ser lastimada, y eso es inocencia.