KATERINABRINDISINA
Uno de los grandes misterios que encierra la India es su majestuoso río Ganges que encierra mucha páginas de sus grandes misterios, de sus curaciones, veneración que los hindues tien sobre él.
Al respecto se ha escrito que en el hinduismo, el río Ganges está personificado bajo la forma de una diosa:Maa Ganga (madre Ganga). Según la leyenda, esta diosa era la madrastra de Karttikeya, hijo de Shiva y Parvati.
A lo largo del río se encuentran numerosos lugares sagrados para los hindúes, incluyendo las ciudades de Benarés y Haridwar. Se cree que cada inmersión en el río sirve para expiar un pecado. Además, depositar las cenizas de un cadaver en el Ganges evita el ciclo de las reencarnaciones al difunto. Los hinduistas realizan continuas peregrinaciones al río para bañarse en él o meditar en sus orillas.
Según la mitología, el dios Brahma creó el río Ganges a partir del sudor que recogió del pie de Vishnu. Años más tarde, un rey de nombre Sagar, tuvo de forma mágica 600 hijos. Un día, el rey realizaba un ritual para el dios del reino en el que participaba un caballo. El dios Indra, celoso, robó el caballo y Sagar envió a todos sus hijos alrededor de la tierra para encontrar al animal. Finalmente lo encontraron en el inframundo al lado de un sabio penitente. Creyendo que el sabio era el autor del robo, le insultaron y golpearon. El sabio abrió los ojos y miró a los hijos de Sagar. Su mirada hizo arder hasta la muerte a los 600 hijos del rey.
Las almas de los hijos de Sagar vagaron como fantasmas hasta que terminara por completo el ritual que su padre había iniciado. Uno de los descendientes de Sagar, Bhagiratha, rogó al dios Brahma que permitiera a la diosa Ganga regresar a la tierra y se llevara las cenizas de los difuntos hasta el cielo. Brahma aceptó y ordenó que la diosa regresara desde el inframundo. Pero Ganga considero que esta tarea era un insulto para su inteligencia y decidió destruir la tierra por completo. Bhagiratha, asustado, rogó a Shiva que detuviera el descenso de la diosa.
Ganga cayó de forma arrogante sobre la cabeza de Shiva. Pero Shiva la atrapó entre sus cabellos y la convirtió en pequeños riachuelos. Mientras la diosa Ganga regresaba al inframundo fue creando diversos arroyos en la tierra que servirían para purificar a las almas infortunadas que la habitaban.
Wikipedia, agrega que el río Ganges es un gran río del norte de la India. Nace con el nombre de Bhagirathi desde el glaciar Gangotri en el Himalaya, uniéndose al Alaknanda cerca de Deoprayag para formar el Ganges.A partir de ahí, el Ganges fluye a través de las grandes llanuras del norte de la India y desemboca en el Golfo de Bengala después de haberse dividido en muchos ríos menores. Uno de ellos es el río Hoogli cerca de Calcuta; otro es el Padma, un río que entra en Bangladesh. El nombre "Ganges" proviene de la palabra ganga que en hindi significa río.
La longitud total del río es de 2.507 km. Una de las mayores concentraciones de población del mundo está establecida a lo largo de las orillas del Ganges. La cuenca del Ganges es muy fértil y, en la actualidad (2005), uno de cada doce habitantes del mundo (un 8%) vive en esta zona. Sin embargo, debido a la alta concentración de población, la contaminación y la destrucción de diversos hábitats naturales han aumentado de forma alarmante en toda la zona.
La región limitada por el delta cerca de las costas del golfo de Bengala es conocida como los Sundarbans (Bosques bellos); una región de espeso bosque de manglar y uno de los principales hábitat del tigre de Bengala.
El río Yamuna, un río considerado también como sagrado, es un afluente del Ganges, y su unión está cerca de la ciudad sagrada hindú de Prayag, ahora llamada Allahabad.
Dos especies de delfines habitan en el Ganges, el Delfín del Río Ganges y el Delfín Irrawaddy. El Ganges es también interesante por una extraña especie de tiburones, el Glyphis gangeticus el cual es actualmente bastante desconocido

temakel.com, nos agrega,consideremos el que Varanasi es la ciudad sagrada de la India. Antes llamada Kashi ("la ciudad de la luz") y Benarés o Banaras, es la ciudad eterna del río Ganges, venerado de extremo a extremo en el norte del país. Un millón de personas vive aquí y otro millón por año llega en peregrinaje para adentrarse en las aguas a través de las escalinatas de mármol que a lo largo de cinco kilómetros descienden y se dejan bañar por el río.

Estas escalinatas se dividen en distintos gaths, con diversas funciones y tradiciones: están los gaths particulares de los brahmines, los gaths de los templos, los gaths de abluciones, los gaths donde se lava la ropa, donde se reza, donde bañarse y cepillarse los dientes, donde morir y llegar directamente al cielo. Estos últimos son los dos gaths crematorios, donde continuamente se incineran los cadáveres de aquellos afortunados por morir en la tierra sagrada de Benarés y lograr de esta forma la ruptura con el ciclo de reencarnaciones y la llegada al cielo. Eliade, en uno de sus pocos textos de viajero, describe así la ceremonia de muerte:

"Cuando comienza a arder, parece como si el muerto quisiera levantarse de la pira. Crepita, se mueve y, enseguida, el fuego devora un pedazo tras otro, bajo la serena mirada de quienes fueron sus seres queridos. Sólo alguna que otra vieja, alguna hermana o esposa más débil de espíritu enjugan algunas lágrimas. Los demás lo contemplan y lo felicitan mentalmente porque el destino se apiadó de él y lo sacó de este valle de lágrimas. Varios cuervos esperan con gesto hosco en lo alto de un madero quemado. Se diría que adivinan que no les va a quedar nada para repelar. Pues antes de que llegue a terminarse la incineración, los sepultureros recogen la ceniza y los huesos, e incluso brazos y piernas enteros todavía sin haberse quemado y lo arrojan al Ganges. Entre flores y barcas aisladas, se ven cuerpos quemados o enteros yendo río abajo. Quizás se detendrán en algún médano del río o en alguna charca de aguas estancadas y, si escapan al apetito de los cocodrilos, los cuervos y los buitres darán buena cuenta de ellos. Pues, para los hindúes, el barro del hombre no merece otra suerte…".

Benarés fascina y arremete contra quien se pasea en ella. Ciudad repleta, inabordable que repele y hunde en su follaje al que mira. Las calles son insoportables, cargadas con millares de gentes, hindúes y musulmanes, vendedores, mendigos, vacas, rikshaws, masticadores del betel, adoradores de Shiva, cientos y cientos de templos, monos, moribundos, rostros, callejones y el olor intratable que viaja en el aire. No he visto como en Varanasi tan pleno el dolor y el espíritu de la India, que todo esto lo trastoca en los gaths místicos, donde la luz llega de todas partes y el río quieto nos espera y abraza.

Hace 25 siglos el Buda llegó a Benarés y desde entonces, centro sagrado, fue saqueado por las múltiples invasiones musulmanes que arrasaban una y otra vez los templos e imponían sus mezquitas, que aún brillan aquí y allá. Hoy muchos de los peregrinos son personas moribundas que pasan sus últimos días en los hospicios frente al río, deseando su muerte en ese plazo de un par de semanas para lograr ascender al cielo, en medio de una de las regiones más pobres de un país desagarrado por la miseria.

Además, Benarés es el centro principal de estudio del hinduismo, con la enorme Universidad Hindú de Benarés o la Universidad Sánscrita, que guarda más de 150.000 manuscritos históricos. Fue aquí que en el siglo XV se potenció el renacimiento hindú, cuando Tulsi Das tradujo el Ramayana del sánscrito al hindi y fue aquí que vivió Kabir, uno de los mayores poetas de la India.

Definitivamente el Ganges es Río de cremación, de adoración y purificación. Río de recuerdo de existencia de los dioses sobre los hombres.