KATERINABRINDISNA
La verdad que llevo 10 años de ser vegetariana, después de haber pasado muchos consumiendo apasionadamente carne aninal con todas sus toxinas. Al adentrarme en la filosofía Oriental, especialmente con el Tao, comprendí la importancia de desvincularme del consumo de carne, no como obligación a los principios que señala el Tao, sino porque evalue los efectos, los daños que origina tanto al cuerpo físico como al espíritu estar consumiento carne animal. la verdad que me costo al comienzo, pero una vez domado a los deseos, tentaciones, el no quedarme anclada en el pasado equivocado del consumismo animal, todo cambio en mi y empecé a disfrutar las benevolencias de identificarme con las plantas, vegetales y a consumirlos. Hasta el momento, me he sentido muy bien en todos los aspectos, física , psíquica y espirtualmente.
Confieso que fue una sabia decisión y gracias a ella mi conducta, comportamiento, manejo de mis emociones han cambiado radicalmente.
Es correcto como señala Flora Arocha, que ser vegetariano no es igual a dejar de comer, porque prácticamente podemos comer lo mismo pero sin carne (con sustitutos como el gluten, el tofu, la soya y todas las legumbres y verduras).
Lo único que debemos de hacer es readaptar nuestro cuerpo, ir comiendo platos parecidos y veremos que después iremos encontrando cosas nuevas, incluso podemos ir a un restaurante vegetariano o tienda para hallar más opciones.
Lo importante es que no sea un cambio brusco de alimentación, porque no lo asimilaremos bien. Lo mejor es hacer como recomiendan los vegetarianos, primero eliminar de nuestra dieta las carnes rojas, luego el pollo y, finalmente, los mariscos.
Entre los alimentos más completos que podemos recomendar está la soya, que los Maestros comen preparada en diversas formas, además de que es vista como una planta que funciona como antena para absorber la energía del universo y de la Tierra.
El consumo de soya nos ayuda a alimentar no solamente nuestro cuerpo físico, sino también el espiritual, ya que sus componentes en otro nivel son muy poderosos.
Se nos recuerda, que no se debe olvidar, que el sistema digestivo humano, con sus molares y sus largos intestinos, está diseñado perfectamente para digerir una dieta vegetal. Algunos de los animales más fuertes que hay sobre la Tierra, desde los caballos hasta los poderosos elefantes, crecen hasta su máximo tamaño y tienen descendencia sana solamente con alimentos veganos. Jamás consumen carne o quesos, ni siguen cursos de nutrición. Tampoco tienen hipertensión, osteoporosis, arterias atascadas ni otras calamidades de la sociedad carnívora occidental
Los animales herbívoros comen por naturaleza una amplia variedad de alimentos vegetales, como cereales, legumbres, verduras, hortalizas y frutas. La buena noticia es que esa fórmula dietética que funciona tan bien para ellos, funciona para nosotros también.
Para quienes examinan la nutrición con cifras, los requisitos diarios más importantes de una persona adulta son los siguientes:
PROTEINAS: 56 gramos (hombre) /44 gramos (mujer)
CALORIAS: 2800 (hombre) / 2000 (mujer)
CALCIO: 800 miligramos
HIERRO: 18 miligramos
Estas cifras serían algo superiores para ciertos casos especiales (las mujeres embarazadas, etc.).
Si deseas controlar las cantidades de estos nutrientes que ingieres en tu dieta habitual, puedes consultar unas tablas de composición de alimentos, como por ejemplo " La gran guía de Ia composición de los alimentos", de Integral. Sin embargo, estas tablas son meramente orientativas, pues muchas veces los contenidos en vitaminas o minerales pueden diferir mucho entre distintas variedades de una misma hortaliza o fruta, y también en función de los métodos de cultivo aplicados.
Alguien que se identificó con ser vegetariano comenta , es cierto, no es agradable tener que aguantar las bromas de los que comen carne, ni tener que aceptar todo con una sonrisa.
No es agradable tener que enfrentarse con la gente que uno quiere para que le acepten tal y como uno es, y supongo que esta lucha la hemos vivido, la vivimos y la seguiremos viviendo las personas que, nacidas en un ambiente hostil para con los animales, sentimos que vivimos en un mundo injusto, violento y cruel en especial hacia estos seres que lo único que desean es vivir en paz, sin la intromisión y manipulación humana, sin que este animal que un día se alzó sobre sus dos patas, que se llama a sí mismo ser humano, se apropie de la vida y la muerte del resto de los seres con los que comparte este planeta.
Me encantaría que un día cuando los años vividos hayan surcado mi piel, abra los ojos y pueda ver y saber que las mujeres y los hombres son más justos, más sensibles, más consecuentes, más humildes, más pacíficos, más respetuosos, más conscientes de la importancia de la educación y el ejemplo ante las nuevas generaciones, y del gran valor e importancia que tiene el mundo natural que les rodea y todos los seres que lo habitan.
Pese a toda la rabia, la tristeza, los inconvenientes, los problemas, los enfrentamientos, la polémica y la lucha que los derechos de los animales conlleva, la causa de los vegetarianos merece realmente la pena ser vivida desde la fuerza de nuestras convicciones y el ejemplo de nuestras vidas.
Felicidades para quienes han decidio dejar el consumo animal, vuestra elección, fuerza y ánimo para seguir defendiendo algo tan básico como las vidas de los débiles, de los que no tienen voz, de los que no pueden defenderse a sí mismos.

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados