KATERINABRINDISINA
El mundo está de duelo ante la despedida de una de su mejores voces que nos deleito con sus interpretaciones, con las canciones maravillosas de esas grandes opéras que nos han legado los maestros virtuosos de la música clásica, Su pérdida es muy sentida,puesto se sabe que voz como la que Pavarotti tenía es muy díficil de encontrarse, un verdadero diamente del bel canto.
Desde luego, Italia con la que tan bien estoy unida, esta de duelo ha perdido a un hijo dilecto de la voz, tan exlente como Carusso, una gran pérdida, sabiendo como en ese país se ama, se escucha, se identifica con la opéra.
Ha muerto 'El tenor del pueblo', 'El Rey del do de pecho', 'El tenor de la voz cristalina'; pero también una buena persona que nunca renunció a sus orígenes humildes y luchó por acercar la ópera a la gente.
El tenor había sido ingresado por una infección pulmonar el 8 de agosto en el Hospital Policlínico de Módena, que se le declaró mientras se recuperaba en su casa de las colinas de Pésaro (costa adriática italiana), y salió del mismo el pasado 25 de agosto.

Desde entonces y hasta hoy, un equipo médico le cuidó en su domicilio. Según sus familiares y amigos, nunca perdió el buen humor.

El mundo de la política y del espectáculo se unieron para recordar a Pavarotti, comenzando por el presidente del Gobierno italiano, Romano Prodi, que afirmó que uno de los grandes méritos del tenor fue "haber llevado por el mundo la imagen artística más auténtica del país, suscitando emociones y divulgando pasión y cultura".
Pavarotti reunió cualidades muy bellas cómo el de ser un gran cantante de opéra,una bella persona, humanista, por todo lo que él represen to e hizo en su vida.
Ha escrito de él Juan Carlos Gago, de quesu aspecto bonachón, su sencillez, su sentido del humor unido a su gran categoría y profesionalidad, le hicieron ser un personaje admirado y querido.
Luciano, además, conservaba las manías, tradiciones y comportamientos curiosos de los grandes cantantes líricos italianos. Le gustaba hacerse su propia comida, tanto en su casa, como en los hoteles a donde siempre llevaba un pequeño hornillo que instalaba en sus habitaciones. Entraba a los escenarios con el pie izquierdo y en todas sus actuaciones, fueran óperas o conciertos, cantaba con un clavo doblado en uno de sus bolsillos que previamente había recogido entre los bastidores del teatro. En Italia, en vez de tocar madera para que traiga suerte, se toca metal y se cree que los cuernos ahuyentan los malos espíritus. El clavo doblado es la perfecta combinación de ambas tradiciones, convirtiéndole en un perfecto amuleto.
Sus admiradores le regalaban clavos de oro o de otros materiales preciosos, pero el siempre utilizaba el auténtico clavo desechado por los carpinteros en los montajes de los decorados.
Sería imposible, e incluso absurdo, intentar resumir las miles de actuaciones, los centenares de escenarios, discos, premios y distinciones que el tenor de Módena cosechó en su increíble carrera.
En 1991, cerca de 150.000 personas, incluyendo el Príncipe y la Princesa de Gales, se congregaron bajo la lluvia en el Hyde Park de Londres para oírlo cantar.
El año anterior, su interpretación del aria Nessun Dorma de la ópera "Turandot" de Giacomo Puccini había sido elegida para la final del mundial de fútbol de 1990, celebrado en su Italia natal.
Pavarotti cantó también Nessun Dorma durante su última gran actuación, que tuvo lugar en Turín en la inauguración de los Juegos Olímpicos de invierno en febrero de 2006.
Horas antes de su muerte, los medios italianos difundieran unas declaraciones del cantante en las que agradecía el Premio Excelencia en la Cultura de Italia que le concedió ayer el Gobierno italiano y que, según declaró, "celebra la magia de una vida dedicada al arte".

"El premio me llena de alegría y orgullo, y abraza mi larga carrera, con la que he tenido el privilegio de llevar la cultura italiana por el mundo", dijo Pavarotti, según la prensa local.

Pavarotti apoyó, asimismo, las iniciativas del Teatro Alla Scala, de Milán, y del Teatro Comunale, de Módena, que organizarán a partir del año próximo un concurso internacional de canto que llevará su nombre y cuyo ganador podrá actuar en el templo milanés de la ópera.

"Siempre he pensado que en el entusiasmo, en la devoción y en el ánimo que transmitimos a los jóvenes está el verdadero valor y nuestra fuerza", señaló el cantante, que añadió que "compartir con los jóvenes la pasión y la experiencia es el tesoro más grande" que se les puede dejar y "la mayor oportunidad para dar un sentido a la vida".