LA VOLUNTAD
Es una tarea de cada uno de nosotros cultivar nuestra volunta, identificarnos con lo que ello representa en nuestro crecimiento. Muchas veces nos venos frustados, en conflictos por no saber manejar nuestra voluntad.
En la medida que nos identificamos con ella, nuestro comportamiento será mejor, nos fortaleceremos ante las constantes pruebas que el diario vivir presenta.
Se ha señalado, que la filosofía de Schopenhauer parte de un primer pensamiento capital: el ser es voluntad, el ser quiere ser y quiere permanecer como querer; el ser es esa voluntad que quiere ser siempre voluntad. El modo de ser de la voluntad es un continuo devenir en el que se afirma el querer-vivir. Todos los seres se disuelven en la voluntad única y en su afirmación en el incontenible devenir; el determinismo absoluto es la expresión de esta disolución de los múltiples en la serialidad del devenir: todo momento del devenir procede de un momento anterior y va hacia un momento siguiente; en la serie del proceso todo tiene una razón suficiente de su ser.
Si el determinismo domina el proceso del devenir de la voluntad, ésta en cuanto tal es irracional: no hay razón de ser de la voluntad; el proceso del devenir es un proceso necesario pero la existencia de la voluntad es contingente; la voluntad es razón de ser pero no hay razón de ser de la voluntad:
”la no existencia del mundo es tan posible como su existencia” (El mundo como voluntad y representación).
Del carácter contingente de la voluntad se sigue la pregunta por el valor y sentido de la existencia: si la voluntad no tiene en cuenta al hombre es justo que éste se pregunte qué interés tiene para él ese su ser cuyo origen es la voluntad; se trata de saber si la vida merece la pena.
La respuesta de Schopenhauer consiste en negar el valor de la existencia de modo categórico: la vida es dolor, caducidad y miseria; la existencia un completo sin sentido. La única salvación que el hombre puede esperar es la de su reposo en la nada. Toda la moral de Schopenhauer está edificada sobre la concepción de la vida como dolor y mal.
El pesimismo metafísico de Schopenhauer se expresa en su concepción de una voluntad torturada. La voluntad es esfuerzo infinito, un impulso ilimitado, por ello no puede alcanzar nunca la satisfacción o un estado de tranquilidad. Su esfuerzo es continuo pero nunca alcanza. Lo que llamamos felicidad o goce no es más que el cese temporal del deseo. El deseo, como expresión de la necesidad y del sentimiento de privación, es una forma de dolor. Por ello la felicidad es la ‘liberación del dolor, la superación de la necesidad’; es real y esencialmente negativa, y en ningún caso positiva. No tarda en transformarse en aburrimiento y, entonces, el deseo de satisfacción resurge de modo natural.
Wihipedia comenta, que la vida es voluntad, la voluntad esfuerzo, el esfuerzo es producto de la necesidad y produce la satisfacción, pero la satisfacción es breve. La vida es un eterno oscilar entre el deseo y el hastío.
Es la capacidad para llevar a cabo acciones contrarias a nuestras tendencias inmediatas en un momento dado. Es fundamental para el ser humano. Sin ella, no somos capaces de hacer lo que realmente deseamos, tampoco podemos conseguir los objetivos que nos proponemos. Es uno de los conceptos más difíciles y debatidos de la filosofía, especialmente cuando los filósofos investigan cuestiones sobre el libre albedrío.
¿Hasta qué punto y en qué sentido podemos decir que elegimos las acciones que deseamos realizar? Surgen problemas cuando el hombre intenta comprender la acción como efecto de la voluntad, porque es al mismo tiempo observador y observado. La única conciencia que puede experimentar es la propia, y surgen preguntas sobre si un hombre puede simultáneamente desear realizar un acto y observarse a sí mismo deseando realizar ese acto.
Si esto no es lo bastante difícil, existe la cuestión adicional de si puede simultáneamente observar lo que desea hacer y además tener conocimiento de las razones por las que elige hacer eso y no otra cosa. Las cuestiones más profundas sobre la existencia humana giran a menudo alrededor de las cuestiones sobre la voluntad.
Según podemos intuir y conocer, la voluntad es el poder de elección de la conciencia, el sentir y la acción dirigida por ellos. No ha que olvidar sdobre lo que de la voluntad han dichos personas célebres:

