KATERINA BRINDISINA

Al respecto Crsthian Gadea comenta, que La Masonería mixta se distingue del resto de las obediencias del mundo masónico por admitir en su seno a las mujeres, en igualdad de condiciones y términos con los hombres. Con ello no se introduce ninguna innovación en el cuerpo de la Orden, sino que se restaura una de las tradiciones importantes que en parte se habían olvidado durante la época de confusión de los Misterios con la Masonería operativa de la Edad Media.

Manifiesto en parte, porque de hecho se dio la participación de la mujer en la construcción de las catedrales durante la Edad Media. Las corporaciones de arquitectos y picapedreros, en la gran mayoría de los casos estaban integradas por hombres; sin embargo, existen también numerosos ejemplos de la presencia de mujeres en estas organizaciones antecesoras de la Masonería moderna.

EL ARTE OPERATIVO. En el siglo XIII era aceptada la pertenencia de mujeres a las cofradías profesionales, como es el caso de las hilanderas, integradas exclusivamente por mujeres, o incluso en profesiones identificadas en aquella época por hombres, como la Guilda (corporación) inglesa de los Carpinteros de Norwich 1375, a la que pertenecían los albañiles de York y se hacía mención a la pertenencia de "hermanos" y "hermanas".

Entre los constructores de Catedrales es muy significativo el caso de Sabine de Pierrefonds, hija de Hervé de Pierrefonds, más conocido por su nombre germánico de Erwin de Steinbach, constructor principal de la Catedral de Estrasburgo.

Sabine esculpió algunas de las notables estatuas de Notre Dame de París, y a su vez en tanto que maestra de obra, formó aprendices en su oficio. Y es probable que no fuera la única mujer en ser maestra del oficio.

En los archivos de la Logia de York N° 236, que perteneció a la antigua Gran Logia de toda Inglaterra, existe un manuscrito ritual de 1693 que refiriéndose al momento de la recepción en la logia dice: “Uno de los antiguos toma el Libro, y aquél o aquella que debe ser hecho masón posa las manos sobre el Libro, y le son dadas las instrucciones”.

En el libro Oficios del Preboste de Paris, que data de 1270, se detallan los oficios y corporaciones exclusivamente femeninas, las que presentaban en su construcción y funcionamiento, marcadas semejanzas con las de los masones operativos de la época. En este sentido, es particularmente destacable la cofradía de las Hilanderas.

En el sistema de aprendizaje de oficios de las cofradías del Compañonage, efectuado por todo compañero desde el medievo, llamado Tour de France, la “Madre” ha sido la encargada o dueña de la posada o albergue en que pasan los “compañeros” su período de prueba del oficio, y la que organizaba sus vidas, velaba porque reine el orden, la justicia y el entendimiento fraternal entre todos.

La Guilda inglesa de los Carpinteros de Norwich, que data de 1375, guilda a la que también pertenecían los albañiles de York, recuerda que: “Todos los años, el sábado siguiente a la ascensión, los hermanos y hermanas se reunirán en un lugar determinado para recitar oraciones en honor de la Santa Trinidad, por la paz y la unión del país...si muere algún miembro de la guilda, sus Hermanos y Hermanas deben rezar por él ...”.

MIXTICIDAD EN LOS MISTERIOS. El objeto de los misterios, métodos de instrucción que utilizaban al símbolo como metodología de enseñanza para comunicar la doctrina oculta en la naturaleza, era universal en todos los pueblos, haciendo en todos los papeles de deidades, un hombre y una mujer. Estos fueron en Egipto, Osiris e Isis; en la India, Madera y Sita; en Fenicia, Thammuz y Astarte; en Frigia, Atys y Cibeles; en Persia, Mitras y Asis; en Samotracia y Grecia, Diosnisius y Rhea.

La mujer era tanto o más importante que el hombre en los cultos y creencias antiguas. Y ello adquirió también significado en la vida social e incipientemente comunitaria, hasta llegar a las diversas formas de matriarcado.

De la antigüedad, en la Mesopotamia y Egipto, el culto a la diosa Naturaleza pasó a la Europa mediterránea. Durante millares de años la religión del área mediterránea y Europa desde Anatolia hasta el Próximo Oriente, expresó el culto a la diosa, metáfora de la naturaleza, y sus ciclos representaron la vida, la muerte y la regeneración.

Respecto a los ritos de iniciación y las formas de sacerdocio, desde los más elementales a los culturalmente mejor elaborados, la mujer ocupaba un lugar de preferencia. En los tiempos pre-históricos, la mujer tenía activa participación en los cultos agrarios de fertilidad. Recordemos el culto a los “Diosas Madres" ya vigente en la etapa auriñacense (33.000 ante de la era actual).

En el antiguo Egipto, las mujeres tenían activa participación en los Misterios de Isis y Osiris, al igual que en Grecia en los Misterios de Eleusis y de Ceres. Sin emabrgo las invasiones de los indoeuropeos impusieron una estructura social patriarcal, y un panteón de dioses predominantemente masculinos, generando la sumisión de la mujer que se consolidó con las religiones de libro sagrado: el judaísmo, el islam, el cristianismo.

El cristianismo primitivo, y el judaísmo fueron religiones patriarcales, y a pesar de que Mahoma predicaba un ideal de igualdad entre hombres y mujeres, sus seguidores tomaron la posición primitiva de inferioridad de la mujer, que persiste hasta hoy.

San Agustín deja a las mujeres un legado difícil (la mujer es causa del pecado del hombre, y de todos los males, decía). Las cartas de san Jerónimo demuestran una antipatía por las mujeres que parece, a veces, demente. Tertuliano trata a las mujeres como tentadoras y perversas, un eterno peligro para el género humano.

Este conjunto de factores: comportamientos innatos y adquiridos, normas de derecho, usos y costumbres tradicionales y preceptos religiosos erróneos, mantuvieron a la mujer en grado de inferioridad en relación al hombre por mucho tiempo.

Con el Renacimiento y el Humanismo, se revaloriza la personalidad humana, su capacidad racional, su libertad y su historia. Ahora la verdad es buscada y encontrada, también fuera de la revelación. Desde el Renacimiento se fomenta la libre investigación en el ámbito de la historia, del espíritu y de las ciencias y se defiende el derecho a criticar las instituciones establecidas y sus tradiciones. El renacentista no espera favores divinos, sino que procura perfeccionar su trabajo personal aplicando su talento y habilidades. El individualismo se opone al misticismo medieval.

También se puede pensar en la recepción de las esposas de los Maestros, pues en las antiguas constituciones de los masones francos y aceptados, tomadas de un manuscrito escrito hace 500 años de J. Roberts, escrito en 1722, en la parte del reglamento de los Aprendices, dice: “No revelaréis los secretos o proyectos de vuestro Maestro o de vuestra Maestra ...”.

En los archivos de la Logia de York N° 236, que perteneció a la antigua Gran Logia de toda Inglaterra, existe un manuscrito de 1693, por el que nos enteramos que durante una recepción en el Siglo XVII: “Uno de los antiguos toma el Libro, y aquél o aquella que debe ser hecho masón posa las manos sobre el Libro, y le son dadas las instrucciones”. Incluso la iniciación femenina a la francmasonería aceptada se extendió a una soberana, Ana Estuardo, hija de Jacobo II, que reinó sobre Gran Bretaña e Irlanda de 1702 a 1714
“La Orden Mixta Internacional es el primer cuerpo masónico que ha intentado establecer una Orden en escala mundial en el que se admitan en pié de igualdad con los hombres a las mujeres. Su carrera empezó en 1882. Existía entonces un cuerpo que se llamaba Gran Logia Simbólica Escocesa de Francia. Contaba con varias logias que se habían apartado del Supremo Consejo de Francia, y que se constituyeron en una Gran Logia. Pero solo fue un antecedente de lo que las otras logias bajo el Supremo Consejo hicieron en los años 1894-97, cuando se organizaron en la actual Gran Logia de Francia, y que absorbieron, con una sola excepción, a las demás logias de las Gran Logia Simbólica Escocesa de Francia. Este último cuerpo, que es el que nos interesa, casi inmediatamente después recibió el reconocimiento del Gran Oriente de Francia”.