KATERINA BRINDISINA

No debe extrañar que se diga que hay una logia femenina en Cuba, isla que ha estado sometida por años bajo la hemogenía de Fidel Castro, que a pesar de que ha sido de izquierda, con su política por desarrollar en la isla un sistema socialista por muchos años, no es permitido que funcione la masonería, cosa que no es así.
Al rspecto images, goocge.co.ve. La masonería en Cuba, una sociedad exclusiva hasta ahora para los hombres, es hoy practicada por mujeres que en este 2007 tendrán su primera Gran Logia en la capital.

En entrevista exclusiva a la agencia Prensa Latina, la presidenta del Comité Gestor de Logias Masónicas Femeninas de Cuba, Digna Gisela Medina Acosta, expresó que las damas masonas adoptan los mismos ritos que los caballeros.
Medina formuló sus declaraciones durante el coloquio internacional Femenino Masculino, Teoría y Representaciones de Género en la Cultura de Mujeres Latinoamericanas y Caribeñas, que se efectúó en la Casa de las Américas en esta capital.
Actualmente, La Habana cuenta con 30 practicantes, la occidental provincia de Pinar del Río con 29, y la idea progresa en las provincias central y oriental, respectivamente, de Villa Clara y Santiago de Cuba. precisó la fuente.
Para pertenecer a una Logia las aspirantes deben tener una edad comprendida entre 18 y 60 años, señaló Medina, quien a la vez aclaró que entre las masonas existen desde profesionales hasta amas de casas.
Las aspirantes pueden pertenecer a cualquier otra institución y sólo serán admitidas luego de una rigurosa investigación que concluya que es una persona virtuosa.

Medina comentó que ha sido muy difícil adquirir un local para este fin, pero el Estado dio la posibilidad de utilizar de manera provisional algunos recintos, hasta encontrar una solución final en las actuales condiciones del país.
La presidenta de Logias Masónicas Femeninas destacó el apoyo de manera general que brinda la Gran Logia de Masonería de Chile.
Este tipo de práctica, aceptada en Cuba en 2005, rompe con la exclusividad masculina y ya tomó fuerza en Argentina, México, Uruguay, Reino Unido, España y Francia.
José Amador Collera Vento, Miembro vitalicio de la Alta Cámara y Pasado Gran Maestro, explicó a Prensa Latina que actualmente están en espera de obtener los grados para constituir las Logias.
Collera argumentó que la masonería es una institución progresista filantrópica, integrada por hombres -ahora también por mujeres- de libre pensamiento, buenas costumbres, y que buscan la autosuperación y el perfeccionamiento humano.
En un primer momento, se le denominó Masonería Operativa y tuvo sus orígenes en las iniciaciones egipcias, la escuela pitagórica y el rosacrucismo, y otras tendencias de la sabiduría.
Sus integrantes era albañiles -pues masón significa albañil-, que se dedicaban a construir catedrales y templos, además de tener códigos éticos y conceptos esotéricos, explicó Collera.
En el curso de la historia se incorporaron otras personas que no eran albañiles y surgió así la Masonería Moderna, que enarbola el amor a la humanidad, a la moral, y libra una guerra contra el vicio y la ignorancia
No hay que olvidar, que la masonería es una institución de carácter iniciática, filantrópica y filosófica, fundada en el sentimiento de fraternidad. Tiene como objetivo la búsqueda de la verdad y fomenta el desarrollo intelectual y moral del ser humano, además del progreso social. Los masones, tanto hombres como mujeres, se organizan en estructuras de base denominadas logias, que a su vez pueden estar agrupadas en una organización de ámbito superior mayoritariamente denominada "Gran Logia" o "Gran Oriente".
El Gran Oriente de Francia ocupa una posición referencial en la masonería mundial desde que en 1877, suprimiera de su constitución la frase "La masonería tiene por principio la existencia de Dios y la inmortalidad del alma", que había sido introducida pocos años antes en su Constitución, en un momento de gran influencia clerical, manifestando así su defensa irrestricta del principio de libertad absoluta de conciencia y distanciándose de la deriva teísta que había afectado a la masonería durante la primera mitad del siglo XIX.

Asumiendo la soberanía y la regularidad que le confiere su origen y reconocimiento internacional, hace una interpretación particular sobre los principios fundamentales de la masonería caracterizada por:

- El principio de libertad absoluta de conciencia; sus miembros pueden ser creyentes, agnósticos o ateos.

- La defensa de las instituciones y los ideales laicos; como medio para garantizar la libertad de todos.

- Sus valores republicanos y sociales; la transformación social se considera un objetivo masónico.

- No se basa en un estándar de regularidad establecido, sino que mantiene como referente el reconocimiento compartido de unos valores, modelos rituales y organizativos que, por tradición, se consideran esencialmente masónicos.

El Gran Oriente de Francia ocupa una posición referencial en la masonería mundial desde que en 1877, suprimiera de su constitución la frase "La masonería tiene por principio la existencia de Dios y la inmortalidad del alma", que había sido introducida pocos años antes en su Constitución, en un momento de gran influencia clerical, manifestando así su defensa irrestricta del principio de libertad absoluta de conciencia y distanciándose de la deriva teísta que había afectado a la masonería durante la primera mitad del siglo XIX.

Esta obediencia, asumiendo la soberanía y la regularidad que le confiere su origen y reconocimiento internacional, hace una interpretación particular sobre los principios fundamentales de la masonería caracterizada por:

- El principio de libertad absoluta de conciencia; sus miembros pueden ser creyentes, agnósticos o ateos.

- La defensa de las instituciones y los ideales laicos; como medio para garantizar la libertad de todos.

- Sus valores republicanos y sociales; la transformación social se considera un objetivo masónico.

- No se basa en un estándar de regularidad establecido, sino que mantiene como referente el reconocimiento compartido de unos valores, modelos rituales y organizativos que, por tradición, se consideran esencialmente masónicos.

Por este motivo, presenta una mayor variedad de formas concretas de organización, cuyas principales características, que no tienen que darse simultáneamente, son:

- El principio de libertad absoluta de conciencia. Admite entre sus miembros tanto a creyentes como a ateos y los juramentos pueden realizarse, según las Logias, sobre el Libro de la Ley (las Constituciones de la Orden) o sobre el Volumen de la Ley Sagrada, en ambos casos junto a la Escuadra y el Compás.

- El reconocimiento del carácter regular de la iniciación femenina. Las Obediencias pueden ser masculinas, mixtas o femeninas.

- El debate de las ideas y la participación social. Las logias debaten libremente incluso sobre cuestiones relacionadas con la religión o la política, llegando, en determinadas ocasiones, a posicionarse institucionalmente sobre cuestiones relacionadas con esos aspectos