KATERINA BRINDISINA
Siempre es apasionante adentrarse en lo misteriosos, más cuando muchos de sus hechos, fenómenos cuestionan a las ciencias, cuando estas no pueden explicar por lo métodos por ellas desarrollados la razón de ser de ellos.
Como es conocido Carlos Castañeda a trravés de sus obras,especialmente la Enseñanzas de don Juan, nos aporta mucha fenomenología alcanzazada por los indios del Norte de México.

Para quienes nunca han oído el nombre de Carlos Castañeda, les diremos que él fue quien decidió revelar un conocimiento secreto, guardado durante milenios por cientos de guerreros. Parte de las premisas básicas de este conocimiento, esque antes de ser este, un universo de objetos materiales como aparentemente todos podemos percibir,Este es primero, un universo de energía en incesante fluir.Incluidos nosotros.Que esa energía, puede ser “vista” por nosotros en cualquier horizonte dado. Que es parte de nuestro legado. Que lo único que impide tomar posesión de ese legado, son los actuales usos que damos a nuestra energía.
Como ya se ha hecho referencia,según sus libros, en la estación de autobuses de la Greyhound de un pueblo norteamericano fronterizo con México, mediante un antropólogo conocido de Carlos, conoció a un indio yaqui, a quien en sus libros se refiere con el seudónimo Don Juan Matus, que en menos de un año, y luego de frecuentes visitas por parte de Carlos, lo tomó como aprendiz. Don Juan, según Castaneda, era el líder de un grupo de brujos, el último de una larga tradición que se remontaba a los indios toltecas, que le enseñó los usos del peyote como psicotrópico (entre otros), teniendo así una sucesión de experiencias que incluyen columnas de luz cantarina, animales y otros seres que serían manifestaciones de poderes que un hombre sabio podría aprender a utilizar. Estos, entre otros, conocimientos propios del legado cultural conocido como "Tolteca".

En 1968 empieza a publicar sus libros sobre las enseñanzas de Don Juan, que son un éxito instantáneo.

Tensegridad o Pases Mágicos Castaneda era sumamente esquivo y elusivo (no se dejaba fotografiar ni grabar), y muchos se han hecho pasar por sus discípulos o hasta por él mismo.

En 1993, Castaneda anunció los pases mágicos, culminación de las artes hechiceras toltecas, que habrían sido transmitidas de maestro a aprendiz durante generaciones. A esto le llamó Tensegridad (contracción de "tensión" e "integridad"), y fundó la organización Cleargreen para difundirla, haciendo numerosas apariciones en sus actos. Esto fue una ruptura con respecto a su etapa anterior de aislamiento, y sorprendió a muchos, por no haber mencionado los pases mágicos en sus libros anteriores. Más sorprendente resulta el hecho de que no se hayan encontrado evidencias de este tipo de movimientos entre los indios mesoamericanos
Se ha escrito con respecto a las enseñanzas de don Juan,"Como Lázaro vuelto de la tumba" (dijo algún crítico), un antropólogo narra la primera etapa del aprendizaje que lo convertirá en "hombre de conocimientos" bajo la guía de un brujo yaqui. Con diversos medios, don Juan sumerge a su discípulo en una "realidad no ordinaria", tan objetiva como la cotidiana pero totalmente distinta, inexplicable para nuestros esquemas de pensamiento pero no para la sabiduría antigua que el maestro transmite con impecable coherencia lógica y poética. Así, al tiempo que socava la "descripción del mundo" en que Castaneda ha creído, don Juan propone otra -vasta, maravillosa, terrible- y, con lecciones prácticas, enseña a habitarla desde el nivel más inmediato. Conforme pierde defensas, el aprendiz va experimentando el estado de ser al que lo llevan las enseñanzas, la "vida de guerrero", y sucumbe ante el primer enemigo de un hombre de conocimiento: el temor. No fue, sin embargo, una derrota definitiva: Castaneda reanudó su aprendizaje y ha publicado otros dos libros sobre él, considerados, como Las enseñanzas de don Juan, clásicos contemporáneos
En su obraViaje a Ixtlan . se señala que en el tercer libro sobre su iniciación como hombre de conocimiento, Castaneda desanda camino hasta los primeros tratos con su maestro, el brujo yaqui don Juan, y añade al recuento de prodigios las arduas lecciones de disciplina física y mental que, desde un principio, lo preparaban para un acto decisivo de poder: parar el mundo, suspender la percepción ordinaria, situarse entre esta realidad y la otra, la inculcada por el maestro. Esa realidad aparte, eje de las enseñanzas anteriormente reveladas, cobra así nuevo sentido como punto de apoyo, y el centro se desplaza hacia la mística del guerrero, el hombre sin rutinas, libre, fluido, imprevisible, que fiel a su esencial naturaleza terrena vive una vida impecable. El tema cierra con el relato del viaje al que alude el título, intimación dramática de la soledad y la áspera nobleza de tal vida.
Castañeda lega unas técnicas de meditación y al respecto se señala, que consiste en girar lentamente la cabeza, también de derecha a izquierda y de izquierda a derecha con una añadidura: durante el movimiento se imaginan escenas que involucran a otras personas con las que han interactuado y, durante el giro y al inhalar recogen los elementos de la propia presencia que sienten han dejado esparcidos en las personas con las que interactuaron, y durante la exhalación devuelven a éstas mismas personas los elementos energéticos que han tomado de ellos.

La técnica permite recuperar la energía personal sin interferencias ni cruces con la energía de otras personas. Desde un punto de vista psicoanalítico se podría explicar esta técnica como la de una recuperación de los procesos transferibles y contratransferibles del chamán. En otras palabras, es una técnica que permite elaborar las interacciones del pasado y limpiarlas de cargas energéticas y emocionales.

En este sentido, otra de las técnicas de meditación que utiliza Carlos Castaneda consiste en recorrer la memoria en forma secuenciada del momento presente hacia atrás, elaborando los procesos de la interacción a través de esta inhalación y exhalación y giro de cabeza con el objeto de restablecer el presente y borrar la historia personal y la serie de condicionamientos y asociaciones que se han internalizado.

Una de las ideas y objetivos principales de estas técnicas es el logro de un silencio interno. En otras palabras, un espacio en el cual no exista diálogo interno, con el objeto de poder interactuar con la Realidad en el presente y con total fluidez.